Los ciudadanos europeos se sienten cada vez más espiados. A las cámaras de vigilancia de los lugares públicos se unen ahora los temores de que sus conversaciones estén siendo escuchadas por los servicios secretos. Francia parece ser el último país en utilizar estas prácticas, según revela el diario Le Monde menos de un mes después de que Edward Snowden destapara el escándalo de cibe...
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