Haciendo buen uso del "Vuelva usted mañana" que magistralmente narró Larra, y del "Vaya a la otra ventanilla", BANKIA se desentiende de sus clientes cuando no pueden hacer frente a un contrato hipotecario plagado de claúsulas abusivas, reconocidas por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
A modo de presión, la única manera es presentarse varias personas y sólo de esta manera bajan los encargados del Departamento de Recuperaciones de Bankia en Plaza Celenque (Madrid, España), eso sí, molestos ante una intromisión en su espacio de trabajo.