Uno de los líderes de la oposición ucraniana, Arseni Yatseniuk, se quedó verde tras la agresión sufrida ayer en Kiev. Un desconocido arrojó pintura de ese color a la cara del político, cuando éste acababa de salir de visitar en el hospital a la opositora, Yulia Timoshenko, la líder de su partido. La agresión no ha tenido mayores consecuencias, no era un producto tóxico.
Luis Carballo