Estabilizado el enfermo de ébola detectado en Dallas, ahora la preocupación es evitar que el miedo afecte a la población. El paciente, un ciudadano liberiano que estaba de paso para visitar a familiares, sigue hospitalizado. Los síntomas del letal virus aparecieron varios días después de su llegada. Se trata del primer caso similar en territorio estadounidense.
“Cada hospital en Estados debe estar preparado. Es posible que tengamos más casos en el país aunque no hay riesgo para el público en general”, explica Jennifer Lighter Fisher, médica especializada en enfermedades infecciones del área de pediatría del NYU Langone Medical Centre.
Se cree que antes de ingresar, el paciente liberiano estuvo en contacto con 18 personas, incluyendo cinco menores de cuatro colegios que ya están siendo monitorizados en sus casas. Algunos padres han optado por sacar a sus hijos de los centros, por miedo a un contagio.
“Tenía miedo, no quería que estuviese aquí. Prefiero que esté en casa, que es un