El acuerdo firmado entre Irán y las potencias mundiales entrará en vigor 90 días después de que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe una resolución al respecto.
Ha sido calificado de histórico. Pero, ¿en qué sentido? Porque puede que no suponga precisamente un impulso para la estabilidad en Oriente Medio, donde Irán lucha por reforzar su estatus como potencia regional.
“El pacto ayuda a controlar uno de los riesgos de Irán, el de la proliferación nuclear”, comenta este analista. “De forma inmediata no afecta a ninguna de las otras cuestiones, que van del Yemen al Líbano, Siria y otros países”.
Arabia Saudí, gran aliado suní de Estados Unidos, ha recibido oficialmente el tratado como una esperanza para mejorar las relaciones con su rival chíi. Pero, en privado, sus autoridades temen que cuando abandone el aislamiento y se enriquezca, Teherán estrechará también sus lazos con los enemigos de los saudíes.
Ambos países se enfrentan abiertamente en el Yemen, donde Riad lidera u