Mientras reabren los bancos helenos, en el aeropuerto de Berlín hay alemanes que no dudan en partir a uno de sus destinos favoritos: Grecia. El temor a las tensiones políticas o a la difícil situación económica parece muy lejano para los turistas que se dirigen a Creta, donde se unirán a unos 200.000 compatriotas que disfrutan de sus vacaciones en aquel país.
Aunque todavía hay unas preocupaciones que conoce muy bien Thomas Kunert, un agente de viajes cuyo negocio ha caído un 15% desde el mes de mayo.“Tengo la sensación de que he invertido la mitad del tiempo durante las pasadas seis semanas respondiendo a las dudas de mis clientes. En general giran en torno a la gasolina, dónde habrá dinero y cómo conseguir ayuda en caso de que ocurra algo.”
Según los operadores turísticos, también se han registrado menos reservas de último mínuto debido a la intensificación de la crisis. Sin embargo, este 2015 podría superarse el récord del pasado año de dos millones y medio de alemanes disfruta