CUADRAGESIMOCTAVO YO
Poseo atributos y defectos
como cualquier ser humano:
avaricia, valor, nobleza y odio,
amor, desesperanza y cobardía.
Amo el corazón de los rubíes
y la risa de los enamorados.
Apuesto a favor de los dioses,
aunque quizás no existan,
por las siguientes razones:
una ser digno de sus favores;
otra, no tenerlos en mi contra
para vengarse de mi rebeldía.
Enojaríase el primero de los nórdicos,
ignoraríame la deleitable diosa,
negaríame el más leal de los bretones,
o castigaríame con su violencia Marte
enviándome sin compasión alguna
a la oscura morada de los muertos.