Dos supuestos terroristas suicidas han muerto en Turquía tras hacer estallar las cargas explosivas que portaban al verse rodeados por la policía. Este incidente ha tenido lugar en una granja a unos 30 kilómetros de Ankara.
Según el Gobernador regional, la policía recibió un chivatazo y siguió a los sospechosos desde que salieron de Diyarbakir, una ciudad de mayoría kurda del sureste del país, en dirección a la capital.
Cuando los agentes decidieron darles el alto, se negaron a entregarse y activaron los explosivos que transportaban.