General Motors pretende despedir a diez mil trabajadores de las plantas de Opel en Europa. Poco más ha trascendido tras la sorprendente decisión de no vender esta marca a Magna. Los directivos del fabricante estadounidense aseguran que muy pronto presentarán su plan para reestructurar la compañía, aunque adelantan que será muy similar al que manejaba Magna. Aun así, los empleados alemanes iniciará una huelga. La canciller, Angela Merkel, está indignada y exige la devolución del préstamo de 1.500 millones. En la planta zaragozana de Figueruelas los trabajadores esperarán conocer ese nuevo plan industrial para tomar medidas. De momento, la automovilística asegura que su factoría en España será clave en el futuro de Opel.