"Presidente obrero, presidente empresario, presidente maquinista". Así se presentó el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, durante la inauguración del tren de alta velocidad entre Milán y Roma. Tras llegar a la ciudad eterna a bordo del Flecha Roja, no dudó en calzarse la gorra para dar una rueda de prensa sobre las bondades de la máquina.