No podía llamarse de otra manera. Esperanza es hija de uno de los 33 mineros atrapados. Su padre se perdió el parto pero las fotos del bebé bajaron a las entrañas de la tierra. Gracias a la fibra óptica, Ariel Picona, derramó lágrimas de alegría viendo las fotos de su nueva hija. Esperanza es una luz para los mineros y también para los familiares que siguen esperando en el Campamento llamado también Esperanza.