Madrid, 15 jul (EFE).- 'Bayaderas indias' de Chicarro, 'Una manola' de Zuloaga o el retrato 'Ella J. Seligman' de Sorolla son algunas de las once obras de finales del XIX y principios del XX que enriquecerán la colección más moderna del Museo del Prado gracias a la donación del empresario alemán Hans Rudolf Gerstenmaier.
“Esta es una donación extraordinaria para el museo por pertenecer a un período con poca representación y por traer artistas nuevos”, ha destacado en la presentación de este lunes el presidente del Real Patronato del Museo del Prado, Javier Solana, quien ha agradecido a Gerstenmaier la donación en repetidas ocasiones.
Esta se compone de once obras, que se expondrán conjuntamente en la sala 60 del edificio Villanueva hasta el 12 de enero de 2020.
Ignacio Zuloaga, Hermen Anglada-Camarasa, Joaquín Mir, Eduardo Chicharro y Juan de Echevarría son los artistas nuevos que desembarcan en la pinacoteca, donde ya están representados sus contemporáneos Agustín de Riancho, Aureliano de Beruete y Joaquín de Sorolla, de quienes también se incluyen nuevas obras con esta concesión.
“Los cuadros no deben estar en una casa escondidos, los tenemos que enseñar y el Prado es un expositor magnífico”, ha recalcado Gerstenamier, empresario radicado en España desde los años 60, a donde llegó “sin conocer el idioma ni contactos”, pero queriendo “comerse el mundo”.
A partir de entonces inició una colección privada de arte con obras de los siglos XV y XVI, pero sobre todo del siglo XIX cuando descubrió su amor por la luz, el color y la materia de esos artistas, y con cuyas obras ha recorrido el mundo en diversas exposiciones en Chile, México o Portugal.
A sus 85 años, el coleccionista confiesa que estaba buscando algún lugar “digno” de sus obras, de las que siempre supo que tendría que deshacerse en algún momento: “Todas las cosas tienen su fin, mi madre siempre me dijo que todo es temporal y sabía que algún día debía dejarlo volar”.
IMÁGENES DE LAS OBRAS