¡Hola chicos! Soy Sam. No me siento muy bien con la historia que voy a contar en este momento, o más bien con la forma en que los eventos cambiaron después de que hice lo que hice. Sucedió hace cerca de un año, cuando tenÃa 13 años y probablemente deberÃa haber tomado una decisión diferente. Bueno, asà es como sucedió.
Comencé a sentir que mi mamá ya no me veÃa como su hijito después de que nacieron mis hermanitas gemelas. Ella empezaba a esperar un montón de ayuda de mi parte, primero con el cuidado de las niñas y también con el trabajo de la casa. Quiero decir, es normal ayudar a tus padres, pero mi mamá no me dejaba hacer las cosas que solÃa hacer o se suponÃa que tenÃa que hacer a mi edad, como jugar videojuegos o salir con amigos. Ella seguÃa diciendo que yo era un hombre adulto en ciernes y que tenÃa que brindarle apoyo en ese momento. Por suerte, mi papá pensaba lo contrario. Él me ayudaba con el trabajo que mi mamá me daba y siempre intentaba pasar un tiempo extra conmigo, preguntándome cómo me encontraba. Y él decÃa que mamá simplemente estaba cansada de tener dos bebés a la vez y prometió que pronto las cosas cambiarÃan.
Las cosas cambiaron en realidad, cuando mi mamá nos llevó a mis hermanas y a mà a la casa de sus papás en un pueblo cercano a la ciudad en las vacaciones de verano. Casi nunca habÃa pasado tiempo con mis abuelos, asà que estaba feliz de poder ir a verlos. El abuelo me llevaba a viajes de pesca: era un pescador increÃble, mientras que mi abuela ayudaba a mamá con los bebés. Después de un par de dÃas, mamá casi habÃa vuelto a ser como era antes de que nacieran las gemelas. Ella era más amable y agradable, y ya no me prohibÃa pasar mi tiempo como querÃa. Todo era casi perfecto, excepto una cosa: papá no vino con nosotros. Lo esperaba todas las noches, pero mamá decÃa que tenÃa algunas cosas que hacer. Un dÃa, sentà que estaba empezando a tratarme como a un adulto otra vez. Ella se distanció de mà emocionalmente y se veÃa nerviosa. Me preguntaba qué habÃa pasado, pero nadie me explicó nada. Entonces, un dÃa escuché por casualidad cuando mamá estaba hablando con papá por teléfono, diciéndole que no iba a volver y que sus tres hijos iban a quedarse con ella. Dejó el teléfono y me vio mirándola con los ojos llenos de lágrimas. Ella sabÃa que esta vez no iba a poder escaparse de hablar conmigo.
No podÃa creer que mamá me habÃa hecho esto a mà y a nuestra familia. Estaba enojado con ella porque decidió alejarme de mi papá sin siquiera preguntarme qué pensaba de todo esto. Ni siquiera nos dejó despedirnos. Estaba enojado con mis hermanas pequeñas porque si no fuera por ellas, mamá no se habrÃa puesto tan nerviosa y cansada y nuestra familia estarÃa bien. Incluso estaba enojado conmigo mismo por ser tan estúpido y no llamar a mi papá por mi cuenta para preguntarle si iba a venir para estar con nosotros. ¿Cómo iba a comenzar mi vida aquà si