El lunes 10 de junio de 2013, "la Mumi" dejó el departamento de la calle Ravignani en el que vivía con su familia y partió rumbo a su clase de gimnasia. Nunca más volvió. No dejó de existir, ni apareció muerta: el femicida Jorge Mangeri, encargado del edificio que la conocía desde que tenía cinco años, intentó abusar de ella y la asesinó.