Dicen que todo el mundo tiene un pasado.
Y si encima ejerces cargos de relevancia en polÃtica, lo que hayas hecho años atrás puede salir a la superficie en menos que canta un gallo.
Reprobable es, sin duda, la amenaza que Pablo Iglesias, el candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid para las elecciones del 4 de mayo de 2021, ha recibido en una misiva.
Pero no menos cierto es que quien ahora muestra una piel muy fina y sensible cuando le ponen en la diana, no parece recordar los tiempos en los que él jaleaba la violencia hasta extremos insospechados.
Porque el polÃtico podemita ha protagonizado varios momentos en los que no ha dudado en amenazar a quienes estaban en las antÃpodas ideológicas.
CorrÃa el año 2013, en el transcurso de un campus universitario de verano en Segovia, organizado por la Izquierda Anticapitalista, Iglesias, sin cortarse un pelo, decÃa lo siguiente:
Yo creo que fachas no faltan en este paÃs, incluso en este pueblo quizá, cuando acabemos esta charla, en lugar de mariconadas del teatro nos vamos de cacerÃa a Segovia a aplicar la justicia proletaria que es lo que se merecen unos cuantos.
En esa misma charla, para hacerse perdonar por su presencia en el plató de IntereconomÃa, concretamente en el programa 'El Gato al Agua', Iglesias soltaba este otro exabrupto:
Pido disculpas por no romper la cara a todos los fachas con los que discuto en televisión.
Tampoco le hizo ascos, precisamente, a que violentos manifestantes del movimiento 'Rodea el Congreso' casi acabaran con la vida de un policÃa al que patearon salvajemente.
Fue en septiembre de 2012 y en su programa 'La Tuerka' se despachaba de esta manera:
Hay una imagen muy polémica cuando hemos visto que un grupo de antidisturbios trababa de detener a un manifestante y algunos manifestantes le rodeaban y efectivamente agredÃan a un policÃa.
Sé que esa imagen se ha utilizado para criminalizar a los manifestantes, pero tengo que reconocer que me ha emocionado porque a pesar de que se la estaban jugando creo que expresaba una rabia que está creciendo y cuando la rabia crece entre la gente hasta el punto de ser capaz de jugarse la integridad fÃsica atreviéndose con un funcionario público que esta entrenado, que lleva un arma de fuego, que lleva un casco… algo está pasando en la sociedad.
El mismo Iglesias, que ahora se hace la vÃctima, igual no recuerda un par de perlas tuiteras de su actual pareja en el año 2013.
Irene Montero, que también jaleaba los escraches a dirigentes del Partido Popular, tenÃa en su boca y en sus trinos en la red del estornino una clara consigna, la de que "el miedo va a cambiar de bando"