Vigo, 19 jun (EFE).- Dedicar un sábado a la limpieza de los fondos marinos que abrazan el islote Guidoiro Areoso, en la Illa de Arousa (Pontevedra), para después clasificar, pesar y gestionar los residuos no es un plan al uso pero sí una tarea necesaria para el medio ambiente.
Así lo considera al menos la entidad bancaria Abanca, cuyos presidente y CEO, Juan Carlos Escotet y Francisco Botas, respectivamente, han dejado hoy las corbatas y los trajes de chaqueta en el armario para enfundarse el traje de faena y embarcarse en una flota de doce embarcaciones que en tres horas de trabajo ha extraído 1.060 kilos de residuos de los fondos marinos.
Bajo las aguas tornasoladas e iridiscentes de la ría de Arousa, de un intenso azul turquesa -que poco tiene que envidiar a las playas más exóticas que aparecen en los catálogos de las agencias de viajes- anida una montaña de basura a la que mejor sería no dejar crecer.