Lisboa (Portugal), 27 jul (EFE/EPA).- (Imagen: Irene Barahona) La almeja japónica se introdujo en aguas lusas del Tajo y el Sado como un "experimento medioambiental" para depurar "mercurio, plomo y cadmio". Hoy, esta especie invasora, tóxica para los humanos, llega a los consumidores, en Portugal y en España, a través de redes furtivas.