(Reuters)- Reforestar 3.300 hectáreas de desierto mediante la siembra aérea con aviones, este es el objetivo que se propuso la ciudad de Aral, en la región autónoma de Xinjiang Uygur, al noroeste de China. Lo hacen con bolas de semillas, compuestas de simientes de árboles altamente tolerantes a la sequía. Antes de que acabe el mes la ciudad de Aral espera completar la siembra y en los próximos cinco años, las autoridades locales planean intensificar la actividad para plantaciones con el fin de alcanzar su objetivo de reforestar 20.000 hectáreas de desierto.