Un estudio ha descubierto que comer chocolate por la mañana puede ayudar a quemar grasas y reducir los niveles de azúcar en sangre.
Algunos de los participantes consumieron 100 g de chocolate con leche una hora después de despertarse.
Otro grupo consumió la misma cantidad de chocolate una hora antes de acostarse.
Se descubrió que comer chocolate por la mañana puede aumentar la capacidad de quemar grasa y también reducir los niveles de glucosa en sangre.