Prostitución, narcomenudeo, cobro de piso, extorsiones y robos forman parte de la cotidianeidad de la Central de Abasto (CEDA) de la Ciudad de México. Contrario a lo que afirman autoridades capitalinas respecto a un éxito en la estrategia de seguridad, comerciantes refieren que la delincuencia organizada opera con robustas redes de protección que los orilla a cooperar o a guardar silencio.
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