La caída del sicario uruguayo Rodolfo Nicolás Caraballo Escobar en Florianópolis (Brasil) puso fin a una sangrienta trayectoria criminal que incluye al menos tres homicios vinculados al narcotráfico: el asesinato de una cuidadora de autos en Montevideo (2021), por el que estuvo preso antes de fugarse en 2022; y los crímenes de Marcelo González Algerini en Presidente Derqui (octubre 2024) y Fabián Sturm Jardón en Recoleta (diciembre 2024), ambos uruguayos ligados a una banda narco internacional. Tras una investigación conjunta entre la PFA, Procunar e Interpol que rastreó sus contactos en redes sociales y su red de apoyo en Brasil, fue capturado con 40 mil dólares, drogas y vehículos, mientras enfrenta además graves acusaciones por abuso sexual contra su hijastra de 16 años y su bebé de un año. Ahora aguarda extradición a Argentina, donde se investiga su conexión con el secuestro de 782 kilos de cocaína en Neuquén en 2024