Una criatura de tan solo siete años recibió un impacto de bala en la cabeza cuando quedó en medio de una balacera entre su padre y un grupo de delincuentes que los habían abordado en la parada del colectivo.
Si bien aún se están investigando los hechos, el episodio pone en discusión el uso del arma reglamentaria fuera el horario de trabajo.