La acción se debió a la presencia de una bandada de pájaros que el piloto, en pleno vuelo y con gran "habilidad", se vio obligado a esquivar.
El evento batió un nuevo récord al congregar a 300.000 espectadores en la Bahía de San Lorenzo, ofreciendo exhibiciones y acrobacias de numerosos aviones, helicópteros y paracaidistas.
A pesar de lo llamativo de las imágenes y del miedo generado entre algunos asistentes, la institución reitera que "la seguridad es, y seguirá siendo, nuestra máxima prioridad en cada demostración aérea".