¿Tienes una actividad empresarial y tienes deudas? ¿El negocio no es solvente? Existen dos mecanismos diferenciadores:
El primero, si lo ejerces a través de una Sociedad Mercantil, tendrás que hacer un concurso de acreedores de la sociedad.
Si lo ejerces a través tuyo, como un autónomo, tendrás que hacer un concurso de persona física.
Le diferencia básica y fundamental, es que en el primer caso no afectará a tu patrimonio personal, si realizas el concurso de la sociedad en unas determinadas condiciones. Y en el segundo caso, si no realizas el concurso como persona física, arrastrará todo tu patrimonio.