La verdadera esencia de la feminidad y el alto valor, radica en la capacidad de atraer en lugar de perseguir. Una Mujer que atrae proyecta confianza y seguridad, y una mujer que persigue logra alcanzar sus metas y experimenta una mayor plenitud y disfrute. Además podemos tomar en cuenta que es un tema desde la crianza, de lo que nos inculcan desde niñas.