Con casi 40 años elaborando nieves de garrafa en Mexicali, don Samuel Morones Villalobos se ha convertido en parte de la memoria de varias generaciones. Originario de Guadalajara, llegó a Mexicali a los 13 años y, tras empezar con raspados, descubrió su pasión por preparar nieves, perfeccionando con constancia las recetas que hoy disfrutan cientos de cachanillas.
A sus 82 años, don Samuel sigue al frente de su negocio, ahora acompañado por hijos y nietos, quienes no solo han aprendido de él el arte de la nieve, sino también el valor del esfuerzo y la dedicación.
Con orgullo agradece a Dios y a sus clientes por tantos años de apoyo, convencido de que sus nieves no solo refrescan el cuerpo, sino también el alma.
¿Qué sabor de nieve te transporta a tu infancia?