Uno de los grandes misterios del siglo es la fortuna del socialista José Bono.
¿Cómo es posible que en 2011, tras no haber hecho otra cosa que ocupar puestos políticos, tuviera ya —según su propia declaración— la friolera de 7 millones de euros?
Durante sus 32 años como dirigente del PSOE, en los que fue escalando desde diputado por Albacete hasta presidente del Congreso, pasando por ministro de Defensa y presidente autonómico, soló podía legalmente cobrar un sueldo público.