La caravana navideña organizada por una empresa refresquera, con apoyo logístico del gobierno municipal, llenó de luces, música y ambiente festivo varias avenidas de Puerto Vallarta; sin embargo, tras el paso del desfile, lo que quedó fue un escenario muy distinto: basura regada por camellones, banquetas y áreas jardinadas que han permanecido los dos días posteriores sin ser retirada de manera adecuada.