El sureste de Brasil, Argentina y Uruguay sufren una ola de calor extrema con temperaturas históricas. São Paulo registró 37.2 °C y un aumento del 27% en atenciones por insolación. Las favelas y zonas populares están más expuestas; miles sin hogar o electricidad enfrentan mayor riesgo. Esta crisis evidencia la urgencia de cumplir metas contra la deforestación. teleSUR