Un joven venezolano protagonizó un cruce en Ciudad de México al responder a manifestantes que apoyaban a Maduro, donde expuso con crudeza la realidad de millones de migrantes que, pese a ser profesionales y titulados, se ven obligados a trabajar como repartidores, meseros o cantineros fuera de su país, mientras sostienen a sus familias a la distancia.