El funcionario estadounidense ha señalado el papel que desempeñará EEUU para estabilizar e impulsar la producción de crudo de Venezuela, facilitando la importación de repuestos, equipos y servicios para evitar el colapso de la industria del país caribeño.
“Estabilizaremos la producción y, lo antes posible, veremos que vuelve a crecer. A largo plazo, crearemos las condiciones para que las grandes empresas estadounidenses que ya estaban allí, o que quizás no estaban antes, pero quieren estar, se incorporen”, ha añadido.
De este modo, ha asegurado que Washington pretende “cambiar el juego en Venezuela”, con el objetivo de arreglar el país para que sea un miembro productivo del hemisferio occidental, un aliado de los Estados Unidos y un importante proveedor de petróleo para el mundo.