El Director General de Migración Lee Ballester, lanzó una advertencia clara tras los recientes incidentes durante los operativos de interdicción. La institución reafirmó que sus agentes cuentan con el derecho legítimo a la defensa cuando sean objeto de ataques físicos o cuando se intente obstaculizar su labor de cumplimiento de la ley.
La dirección enfatizó que, si bien se busca mantener el orden y el respeto a los derechos humanos, no permitirán que la integridad física del personal sea puesta en riesgo por turbas o individuos que intenten frenar los operativos migratorios.
Esta postura surge como respuesta a los crecientes casos de resistencia violenta registrados en distintos puntos del país, buscando garantizar que la autoridad de control migratorio pueda ejercer sus funciones con el respaldo legal y de seguridad necesario.