La infanta Elena se convirtió este viernes en el primer rostro público de la Familia Real tras la muerte de Irene de Grecia, saliendo del Palacio de la Zarzuela en un gesto cargado de simbolismo y recogimiento. La princesa falleció el jueves 15 de enero a los 83 años en Madrid, rodeada de sus seres queridos, y sus restos serán trasladados posteriormente al cementerio real de Tatoi en Grecia, cumpliendo sus últimos deseos. En Madrid se celebró un velatorio privado para familiares cercanos, mientras Felipe VI y la Reina Letizia acompañaban a la Reina Sofía, cuya relación con su hermana era especialmente estrecha.