“En Brasil, un joven con un trastorno psiquiátrico no tratado entró de manera irregular a un zoológico… descendiendo por un árbol, desorientado, sin medir el peligro.
Al notar su presencia intrusiva, el león no dudó en reaccionar de inmediato.
Visitantes que estaban cerca quedaron paralizados, sin saber si gritar, ayudar o correr.
Las autoridades confirmaron que el joven sufría un trastorno mental que no estaba siendo atendido, un reflejo de la crisis silenciosa que viven miles de familias en Brasil. Especialistas advierten que los sistemas están colapsados, que cada año aumentan los casos sin acompañamiento.
Esta tragedia no es un hecho aislado.
Es un llamado urgente a fortalecer la salud mental, garantizar tratamientos continuos y evitar que el abandono institucional siga poniendo vidas en riesgo.”