Una semana después del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido públicamente la labor del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, destacando su implicación desde las primeras horas de la tragedia. "Está gestionando y dando la cara desde el primer momento. Ésa es la diferencia entre unos y otros", ha afirmado Sánchez este domingo durante un acto de campaña del PSOE en Aragón.
El jefe del Ejecutivo ha calificado los días posteriores al siniestro como "duros y muy desgarradores" y ha subrayado que, ante tragedias inevitables, lo determinante es la forma en la que se responde. En este sentido, ha defendido la actuación de su Gobierno por haber situado a las víctimas en el centro de sus prioridades, dejando a un lado —ha dicho— "la confrontación política estéril".
Sánchez ha remarcado que el objetivo principal ha sido atender a los afectados y restablecer un servicio ferroviario "admirado en todo el mundo", apelando a la responsabilidad institucional. De forma implícita, también ha agradecido la colaboración de la Junta de Andalucía, presidida por Juanma Moreno, al mostrar su orgullo por la coordinación entre administraciones, que, según ha señalado, han actuado con "unidad, lealtad, empatía y eficacia" ante una de las mayores tragedias ferroviarias recientes.