El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió este martes a preguntas de la prensa en el Despacho Oval sobre una posible demanda contra el presentador Trevor Noah, después de insinuar en redes sociales que podría emprender acciones legales. Trump negó de forma tajante las acusaciones de que hubiera pasado tiempo en la isla del financiero Jeffrey Epstein y calificó a Noah de "don nadie" y "pésimo presentador", criticando también su actuación al frente de la última gala de los Grammy.
Durante su intervención, el mandatario insistió en que no tiene "absolutamente nada que ver" con Epstein y aseguró que la documentación publicada por el Departamento de Justicia —más de tres millones de páginas— no le vincula con el caso. En ese sentido, afirmó que el Departamento de Justicia debería centrarse en "otras cosas" y subrayó que las menciones relevantes afectan a otras figuras públicas, como Bill Clinton o Bill Gates, aunque evitó entrar en detalles.
Trump fue más allá al sostener que Epstein y el escritor Michael Wolff habrían conspirado para perjudicarle políticamente y provocar su derrota electoral. Según el presidente, estas revelaciones demostrarían su falta de relación con el caso. También acusó a los demócratas de impulsar el asunto y afirmó que la polémica podría volverse en su contra, al considerar que algunos de sus miembros estuvieron vinculados a Epstein. Trump concluyó señalando que los intentos por dañarle "no salieron demasiado bien".