La tregua por el frío extremo en Ucrania no ha frenado la ofensiva militar rusa. Rusia ha lanzado una nueva oleada de ataques contra Kiev durante la madrugada, utilizando misiles balísticos y drones, según han informado las autoridades ucranianas. Al menos cuatro personas han resultado heridas, aunque algunas fuentes locales elevan el balance confirmado a dos heridos, y se han registrado importantes daños en infraestructuras civiles.
De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, los ataques alcanzaron varios distritos de la capital, provocando grandes incendios en edificios residenciales. Las imágenes difundidas muestran fuego en las plantas superiores de un bloque de viviendas y la intervención de los bomberos. También resultaron dañados varios edificios residenciales, una escuela infantil, instalaciones administrativas, además de vehículos, líneas eléctricas e infraestructuras energéticas.
Ante la intensidad de los bombardeos, numerosos vecinos de Kiev optaron por pasar la noche en las estaciones del metro, utilizadas de nuevo como refugios antiaéreos.
Las explosiones no se limitaron a la capital. También se registraron ataques en el noreste del país, especialmente en la región de Járkov, ampliando el alcance de la ofensiva rusa.
Estos ataques se producen mientras continúan las conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Rusia para buscar una salida al conflicto. El expresidente estadounidense Donald Trump ha asegurado que las negociaciones “van por buen camino”, aunque sobre el terreno la violencia no da tregua.