Vecinos y efectivos del INFOCA trabajan sin descanso para reducir al máximo los daños provocados por las intensas lluvias que desde hace horas azotan la sierra de Grazalema, en Cádiz. La llegada de la borrasca Leonardo ha obligado a activar el aviso rojo ante la magnitud del temporal, que ya ha dejado registros cercanos a los 200 litros por metro cuadrado, la cantidad que se preveía para toda una jornada completa. Las calles presentan acumulaciones constantes de agua y barro, mientras numerosos residentes intentan proteger sus viviendas con sacos de arena y achiques improvisados. En varios inmuebles, el agua brota por suelos y paredes, generando escenas de gran preocupación entre las familias afectadas. Las alcantarillas se encuentran desbordadas y algunos accesos han tenido que ser cerrados por seguridad para evitar accidentes. Los equipos de emergencia coordinan tareas de vigilancia, rescate y limpieza preventiva, mientras recomiendan a la población permanecer en casa y evitar desplazamientos innecesarios. Las autoridades locales mantienen un seguimiento permanente de la evolución meteorológica y no descartan nuevas medidas si las precipitaciones continúan con la misma intensidad durante las próximas horas. Además, voluntarios de protección civil reparten alimentos, mantas y apoyo emocional directo a los vecinos más vulnerables.