Ante el incremento de casos de chikunguña, el epidemiólogo Virgilio Prieto explicó que la alerta roja implica reforzar la destrucción de criaderos de mosquitos y realizar fumigaciones en las zonas donde se detectan contagios. Asimismo, pidió corresponsabilidad de la población en la limpieza de sus hogares, recordando que en 2009 se logró frenar un brote de hasta 5.000 casos semanales gracias al trabajo conjunto.