El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido en el Congreso para informar sobre las causas y consecuencias del accidente ferroviario de Adamuz y sobre la situación actual del sistema ferroviario español. Durante su intervención, Sánchez ha asegurado que el Estado hará "cuanto esté en su mano" para esclarecer lo ocurrido, "hacer justicia" y adoptar las medidas necesarias para que una tragedia similar no vuelva a repetirse.
El jefe del Ejecutivo ha detallado cronológicamente los hechos y ha recordado que "en cuestión de minutos" se activó un amplio dispositivo de emergencia. Cinco días después del siniestro, se publicó un primer informe preliminar, aún no concluyente. Sánchez ha pedido evitar especulaciones y ha criticado los intentos de "crispar" utilizando la tragedia.
En relación con la polémica sobre la reforma de las vías, ha aclarado que "reformar completamente" significa sustituir componentes que han agotado su vida útil para garantizar la seguridad. Según ha explicado, tras la renovación solo se detectaron cuatro incidencias, ninguna relacionada con el estado de la vía.
Sánchez ha rechazado que el sistema ferroviario sea "decadente o inseguro" y ha defendido que es "uno de los mejores del mundo", con precios competitivos. Además, ha subrayado que la inversión en infraestructuras ha aumentado un 75% y que el mantenimiento por kilómetro ha crecido más de un 50%.