La escasez de combustible, provocada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, obligó a Cuba a reajustar por completo su sistema de transporte. El pueblo enfrenta esperas prolongadas, más caminatas y una reorganización permanente de la vida diaria. Cuba no se detiene: avanza más despacio, pero avanza. El transporte es hoy espejo de un país que resiste. teleSUR