Es uno de los grandes atractivos turísticos de la capital y cada vez falta menos para que cuente con unas conexiones a la altura del volumen de visitantes que recibe a diario. La reforma de la estación de Bernabéu, en la Línea 10, avanza a paso ligero con el reto de triplicar su capacidad y convertirla en un espacio plenamente accesible.
Carlos Zorita, responsable de Servicio de Infraestructuras y Estaciones de Metro de Madrid, explica a El Mundo que la intervención en la estación de Santiago Bernabéu responde a la necesidad de adaptarla al aumento de viajeros y a la transformación del entorno tras la remodelación del estadio.
Para Zorita, la obra no es solo una mejora estética, sino una actuación estructural que busca ampliar espacios, reforzar accesos y optimizar la distribución interior para absorber grandes flujos de público en días de partido y eventos multitudinarios. “Se trata de ganar capacidad y seguridad”, vino a señalar, subrayando que la estación debía actualizarse para estar a la altura de la nueva realidad urbana de la zona.