El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado la presión política sobre el Gobierno al exigir la dimisión inmediata o el cese del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Esta reclamación surge tras conocerse la querella por presunta agresión contra el comisario principal José Ángel González, quien hasta hace apenas unas horas ocupaba el cargo de director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional.
Durante una comparecencia ante los medios en Granollers (Barcelona), Feijóo ha cuestionado con dureza la gestión del Ministerio, señalando que es inverosímil que el titular de Interior no estuviera al tanto de las acusaciones que pesaban sobre su mano derecha en el cuerpo policial. Para el dirigente gallego, "cuesta mucho creer que Marlaska no conociese para nada ni lo que hacía el número uno de su Policía ni lo que hacía el número dos".
El líder de la oposición ha hecho especial hincapié en la estrecha relación profesional que une al ministro con el comisario dimitido, recordando que "el jefe de la Policía española no es un dirigente cualquiera, es una persona que ha acompañado al ministro desde el año 2018 de forma continuada". Además, ha subrayado que fue el propio Marlaska quien decidió prorrogar la jubilación del DAO, a pesar de que la querella de la víctima —presentada en enero— ya estaba en curso.
Feijóo ha calificado la situación actual como una "vergüenza nacional e internacional", acusando al gabinete de Pedro Sánchez de intentar eludir sus responsabilidades buscando culpables externos. En este sentido, ha lanzado un ultimátum al Ejecutivo: si el ministro no abandona su puesto de forma voluntaria, debe ser destituido por el presidente, ya que, en su opinión, "ni el responsable de Interior ni el presidente del Gobierno están a la altura de sus responsabilidades".
La crítica del PP se extiende también al entorno del DAO, concretamente al comisario Óscar San Juan, acusado de presionar a la víctima para que retirara la denuncia. Feijóo ha sentenciado que, independientemente de los procesos judiciales, el ministro ha quedado inhabilitado políticamente: "si el ministro del Interior no conoce lo que hace la gente de la que se rodea, es un verdadero incompetente".
Aunque el líder del PP reconoce que "en el sumario y en el juzgado se acreditarán los hechos porque, evidentemente, hacen falta pruebas", sostiene con firmeza que el listón de la ética pública exige consecuencias inmediatas. Para Feijóo, los hechos publicados en los últimos días demuestran que la "responsabilidad política del ministro es incompatible con seguir en el cargo", especialmente tras confirmarse que las conductas supuestamente delictivas habrían tenido lugar en abril de 2025 y que la querella lleva semanas en los juzgados.