En el marco del sorpresivo cierre de la reconocida fábrica de neumáticos emplazada en la zona norte del Gran Buenos Aires y tras la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, trabajadores despedidos se presentaron a trabajar y volvieron a encontrarse con todos los ingresos cerrados por lo que mantienen el estado de asamblea permanente y las medidas de fuerza que implica vigilias constantes en las inmediaciones de la planta.
Un equipo de Crónica se acercó al lugar y dialogó con uno de ellos.