El pulso comercial que mantenÃa la Casa Blanca ha sufrido un colapso jurÃdico de dimensiones históricas. Este viernes, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha asestado un golpe demoledor a la polÃtica económica de Donald Trump, declarando ilegales la gran mayorÃa de los aranceles impuestos por su administración. La sentencia, aprobada por una mayorÃa de 6 a 3, invalida el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para tales fines, provocando una reacción inmediata y furibunda del mandatario.
Lejos de acatar la decisión en silencio, Trump ha comparecido en Washington para arremeter contra los magistrados conservadores que no se alinearon con sus tesis. El presidente ha sido tajante al afirmar que "El fallo es profundamente decepcionante y me avergüenzo de ciertos jueces por no tener el coraje de hacer lo que es correcto para nuestro paÃs".
La ira presidencial se centró especialmente en los seis jueces que votaron en contra —incluyendo a dos nombrados por él—, a quienes ha tildado de ser "tontos y perros falderos de los RINOS y de los demócratas radicales de izquierda". En su retórica habitual, Trump los ha acusado de carecer de la "fortaleza, sabidurÃa y amor por Estados Unidos" que, a su juicio, sà poseen los tres magistrados que votaron a su favor. Según el lÃder republicano, la corte ha sucumbido a la presión de ser "polÃticamente correctos" y se ha dejado influir por "intereses extranjeros".
A pesar del bloqueo judicial, el magnate ya ha anunciado que no se detendrá. Su equipo activará la Sección 122, una disposición legal que le permite imponer un nuevo arancel global del 10% de forma inmediata. No obstante, este mecanismo es limitado: la medida solo podrá estar vigente durante 150 dÃas sin el respaldo del Congreso, lo que anticipa una nueva y compleja batalla legal.
"Ahora se utilizarán otras alternativas para reemplazar las que el tribunal rechazó incorrectamente. Tenemos alternativas que podrÃan darnos más dinero", ha prometido el mandatario, asegurando que el paÃs seguirá ingresando "cientos de miles de millones de dólares".
La resolución del Supremo no solo frena la estrategia futura de Trump, sino que abre la caja de Pandora para miles de empresas afectadas. Se espera que una oleada de compañÃas reclamen el reembolso de los aranceles ya pagados, un proceso que, según el propio presidente, podrÃa derivar en que el Gobierno federal acabe "litigando los próximos cinco años por esta cuestión". Mientras tanto, el republicano insiste en su legitimidad polÃtica, recordando en su intervención que ganó las elecciones "por millones de votos" y acusando al tribunal de ser "antipatriotas y desleales a la Constitución".