Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026 no solo dejaron medallas y récords. También protagonizaron una cara extradeportiva que dio la vuelta al mundo.
La polémica estalló cuando el Comité Olímpico Internacional prohibió el casco del ucraniano Vladyslav Heraskevych, que mostraba imágenes de atletas fallecidos en la guerra con Rusia. Un gesto que convirtió el hielo en escenario político y generó un intenso debate internacional.
Pero hubo espacio para lo surrealista. El noruego Sturla Holm confesó una infidelidad tras colgarse el bronce. Y en esquí de fondo, un perro lobo irrumpió en plena prueba de esquí de fondo y cruzó la meta como un competidor más.
También hubo escándalo con la francesa Julia Simon, campeona olímpica de biatlón individual de 15km y señalada por una estafa previa a sus compañeras. Y en redes, figuras como Jutta Leerdam y Stefania Constantini han sido los fenómenos virales de estos juegos.
Diecinueve días de nieve y mucho más que deporte.