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Tensión entre Vox y el presidente de RTVE en la Comisión del Senado: "Les vamos a echar a patadas"

2026-02-24 5,510 Dailymotion

La Comisión de Control Parlamentario de RTVE ha vivido una de sus jornadas más broncas en el Senado, consolidándose como un escenario de "insultos, reproches y acusaciones" cruzadas entre la dirección de la Corporación y la oposición. El enfrentamiento alcanzó un punto crítico cuando el presidente de RTVE, José Pablo López, denunció abiertamente las "amenazas" e "insultos" recibidos por parte del Partido Popular y de Vox.
El debate subió de tono tras las intervenciones del diputado de Vox, Manuel Mariscal, quien insistió en la metáfora belicista que ya utilizó meses atrás. Mariscal aseguró que los ciudadanos están deseando que su formación entre "con motosierra y con lanzallamas cuando Vox llegue a RTVE". Ante esta provocación, López optó por la ironía, aludiendo a la ausencia de otros representantes del partido: "Pensaba que no la iba a ver aquí hoy", señaló el presidente, refiriéndose a que esperaba al diputado Figaredo con su "bomba atómica".
Mariscal, sin embargo, endureció el tono al afirmar que "les echaremos, si hace falta, a patadas" y tildó de "unos golfos" a quienes dirigen actualmente la cadena pública y el país.
El núcleo de la crítica de Vox se centró en lo que denominan un "sectarismo ideológico que caracteriza a los programas que hacen productoras privadas". Mariscal denunció que "en RTVE hay sectarismo ideológico de izquierdas y de extrema izquierda", aportando ejemplos concretos ocurridos en el programa Mañaneros. Entre ellos, destacó la emisión de una imagen de Hitler vinculada a un candidato de Vox durante 15 segundos, lo cual calificó como un "insulto a la inteligencia de todos los españoles".
José Pablo López, por su parte, mantuvo que "en Televisión Española no hay ningún sesgo ideológico" y defendió la gestión basándose en el respaldo del público. "Aproximadamente un 80% de la población española" contacta mensualmente con la cadena, por lo que López espetó a Mariscal que tachar a esa audiencia de radicales es algo que "se lo debería mandar mirar".
La ofensiva no llegó solo desde Vox. El Partido Popular, a través del diputado Eduardo Carazo, afirmó que la Corporación es una "máquina de propaganda al servicio del PSOE" y utilizó el término "telepedro" para definir la supuesta manipulación informativa. Carazo criticó la "omnipresencia" del Gobierno y acusó a los presentadores de opinar sistemáticamente a favor del Ejecutivo.
En respuesta, López desveló que no realizan más entrevistas a líderes populares porque están "vetado[s]" por la propia formación. Según el presidente, "el primero que no quiere venir a RTVE es su jefe, el señor Feijóo", a pesar de las reiteradas invitaciones, e incluso afirmó que cargos del PP le han confesado que "la Dirección Nacional no le permite" acudir a la televisión pública.
El choque también tuvo una vertiente económica y administrativa. López desmintió a Mariscal sobre una supuesta inyección de 700 millones de euros de la SEPI para pagar deudas: "¿De dónde ha sacado usted que la SEPI nos va a dar 700 millones de euros?", replicó el presidente, acusando al diputado de "difundir mentiras" basadas en bulos de redes sociales.
Finalmente, López abordó la polémica con el Consejo de Informativos, revelando que posee una carta de un abogado en nombre de dicho órgano "amenazando al presidente de la Corporación con el inicio de acciones legales, incluso de inhabilitarme", desmintiendo así haber sido él quien iniciara las hostilidades contra los órganos internos.