"Hay muchos que vienen a buscar aceite, arroz o harina. Cada vez son más", contó uno de los organizadores, mientras señalaba la mesa con donaciones.
Los testimonios reflejan la situación. Santiago, de 76 años, aseguró que tras pagar servicios e impuestos le quedan "$8.000 por día" para vivir. "Salgo a vender alfajores para poder seguir", relató. Otro jubilado admitió: "Nunca imaginé que a esta edad iba a estar haciendo changas".