El gobierno panameño sacó por la fuerza a la empresa china CK Hutchison de los puertos de Balboa y Cristóbal y entregó la operación a firmas europeas vinculadas a BlackRock, en una contratación directa sin licitación. La medida, celebrada por Donald Trump, beneficia al capital estadounidense mientras CK Hutchison denuncia una "toma ilegal" y anuncia arbitrajes contra Panamá.