La Corte Suprema de Brasil declaró culpables a los hermanos Brazão por ordenar el asesinato de la concejala Marielle Franco y su conductor en 2018. Condenados a 76 años y 3 meses de prisión por crímenes motivados por su lucha contra la especulación inmobiliaria. La sentencia representa un avance contra la violencia política y de género en Brasil.